En El Cuco contamos con una línea de embutidos ecológicos pensados  PARA TI: chorizo, morcilla y compango pensados para cuidar de tu salud, la de tu familia y la del planeta.

 

¿Pero…sabes qué diferencia a un producto ecológico del resto?

Los productos ecológicos son los que no llevan químicos ni aditivos artificiales: nada de pesticidas, fertilizantes, medicamentos innecesarios ni ingredientes modificados genéticamente.

Productos Ecológicos = naturales y auténticos

 

Para que un producto sea ecológico tiene que seguir estos cuatro principios fundamentales: 

  1. SALUD. Producir alimentos nutritivos y de alta calidad, promoviendo la salud del suelo, plantas, animales y humanos.
  2. CUIDADO. Producir de forma responsable, pensando en el futuro de las próximas generaciones y del planeta.
  3. RESPETO. Por los ecosistemas y los ciclos naturales, cuidando la biodiversidad.
  4. EQUIDAD. Tratar de manera justa y digna a todos: productores, consumidores y animales.

 

GANADERÍA INDUSTRIAL VS GANADERÍA ECOLÓGICA


Aunque las diferencias entre ambas ganaderías están claras, la ecológica no depende solo de la teoría. Los ganaderos que la practican tienen que respetar ciertas normas estandarizadas por la UE: 

  • Alimentación natural y ecológica: los animales se alimentan con piensos 100% ecológicos, producidos en la misma explotación o región que los animales.
  • Procesos naturales: no se permite la clonación ni la transferencia de embriones.
  • Crianza respetuosa: las crías deben tomar leche natural, preferiblemente materna.
  • Equilibrio con el entorno: el número de animales está limitado para proteger el suelo y la biodiversidad.
  • Bienestar animal: las personas encargadas de los animales deben contar con formación específica en sanidad y bienestar animal.
  • Vida al aire libre: los animales deben tener acceso a áreas al aire libre.

 

¿Cuáles son los beneficios para tu salud?

  • Los productos ecológicos conservan el sabor natural de los alimentos, ofreciendo una experiencia más genuina y placentera.
  • Al estar libres de pesticidas y aditivos químicos, reducen la exposición a sustancias dañinas.
  • Poseen un mayor valor nutricional al contener una mayor concentración de nutrientes y antioxidantes, hasta un 60% más que los alimentos convencionales.
  • Reducen el riesgo de alergias gracias a la ausencia de químicos y aditivos artificiales.

 

En la ganadería ecológica se entiende algo muy simple: si los animales están sanos y bien cuidados, nosotros también lo estamos. Todo lo que comen repercute en lo que llega a nuestra mesa. Por eso, mientras en la ganadería industrial lo que prima es la rentabilidad y los animales comen piensos muy procesados para ganar peso rápido, en la ecológica se apuesta por alimentación natural, 100 % ecológica y libre de químicos.

 

 

¿Vale la pena pagar un poco más? Sí, porque detrás de ese precio hay un compromiso real con el medio ambiente, con el bienestar animal y con quienes lo consumimos. Cada compra ecológica es un voto con el que apoyas una forma de producir más justa, responsable y sostenible.

Al final, que un producto sea ecológico significa mucho más que un sello: es respeto por la tierra, por los animales y por nosotros mismos.