El verano está a la vuelta de la esquina y es inevitable pensar en largas reuniones alrededor del fuego o en una buena sobremesa al aire libre, en agradable compañía. Parrilla o barbacoa, da igual, lo que importa es que, ¡es la excusa perfecta para reunir a amigos y familiares!

En El Cuco somos auténticos expertos en productos cárnicos y en todo lo que les rodea. Por eso, queremos compartir con vosotros una serie de consejos y trucos imprescindibles para triunfar este verano con vuestras parrilladas y barbacoas. También os presentaremos las piezas que son las mejores en cada caso para disfrutar al máximo de su sabor.

 

Parrilla vs Barbacoa

 

Lo primero que hay que saber es que son dos métodos de cocinado diferentes. La diferencia radica en cómo se distribuye el calor sobre el alimento mientras se cocina.

Barbacoa: tiene una tapa que mantiene el calor sobre todas las superficies de la comida, haciendo que se pueda ahumar o incluso asar la carne. Cocinar a fuego lento con la tapa ayuda a retener los jugos de la carne, lo que es ideal para piezas grandes y gruesas. También puedes obtener resultados similares a los de una parrilla si cocinas sin la tapa.

Parrilla: dispone únicamente de la clásica rejilla sin posibilidad de cubrir los alimentos. Se cocina con mayor rapidez, solo necesitas fuego en cada lado de la pieza durante unos minutos para obtener una capa exterior sabrosa mientras se mantiene jugosa por dentro. Además, ofrece un control preciso, ya que básicamente el calor solo proviene de las brasas de abajo. Es ideal para cortes como chuletas o entrecots, realza su sabor natural y permite disfrutar de todos los matices de nuestras carnes premium.

 

Selección Premium de El Cuco para barbacoas y parrillas

 

Tomahawk: una de las piezas más deseadas. Se trata de un chuletón de ternera con al menos 12 centímetros de costilla limpia y cortado a mano. Tiene una apariencia llamativa, similar a un “Tomahawk”, un hacha de guerra de los nativos americanos, de ahí su nombre. Proviene del lomo alto del animal, donde los músculos apenas trabajan, lo que hace que el corte sea excepcionalmente tierno y suave, con una gran cantidad de grasa infiltrada que le proporciona una jugosidad extraordinaria. Se suele cocinar a la parrilla, pero también puedes asarlo en la barbacoa.

Chuletón: un buen chuletón a la parrilla pone los dientes largos a cualquier carnívoro que se precie. Un corte jugoso que nunca falla y una de las piezas más tiernas. Cocinado a la parrilla adquiere un sabor distintivo gracias al humo que la envuelve. Además, el contacto directo con las brasas permite obtener un sellado perfecto y una caramelización en la superficie del chuletón.

T-Bone: esta pieza de vacuno incluye el lomo bajo con hueso y el medallón de solomillo. Uno de los cortes más populares y valorados en la carne de vacuno debido a su sabor y textura. Una excelente opción para cocinar a la parrilla.

Chuleta de cerdo: son perfectas para asar en la barbacoa ya que se cocinan rápidamente y no se secan fácilmente, tienen una textura húmeda y un sabor suave y ligeramente dulce.

Costilla Duroc: es el costillar más tierno del mercado, con un alto contenido de grasa infiltrada y un sabor intenso. Se recomienda cocinar a la barbacoa el costillar entero y asarlo lentamente, para beneficiarse de todas las propiedades del producto.

Secreto de Duroc: es una pieza proveniente de la parte interna del lomo. La mejor manera de cocinar el secreto es asándolo, a la parrilla o en la barbacoa, simplemente añadiéndole sal gorda.

Churrasco: se caracteriza por su jugosidad, sabor intenso y suculencia, ofreciendo un equilibrio perfecto entre magro y grasa, ideal para hacer a la parrilla.

Churrasco de Angus: corte jugoso y lleno de sabor, se caracteriza por la infiltración de grasa intramuscular y su sabor suave, lo que la hace perfecta para asar a la parrilla, ya que siempre resultará jugosa.

Chorizo asturiano tierno: lo mejor es colocarlo sobre unas brasas fuertes, en un costado para que se haga poco a poco. Es importante hacerle algunos cortes antes de ponerlo al fuego, o bien cortarlo por la mitad para que se haga bien por dentro. Otra opción es meterlo dentro de papel de aluminio, así se cocinará de forma homogénea y conservará todos sus jugos.

Chorizo criollo y criollo jalapeño: lo que hace que nuestros criollos sean tan especiales, es el uso de ingredientes locales y frescos, que aportan un sabor único y auténtico. Son ideales para hacer a la parrilla con el método de parrilla indirecta.

 

Cuconsejos: secretos para dominar las brasas

 

– En la parrilla los alimentos siempre deben situarse a 10 cm de las ascuas de forma que no exista riesgo de que se quemen.

– Otra técnica muy útil es el método de parrilla indirecta: implica configurar la parrilla para que la fuente de calor esté en un lado, con la carne en el lado opuesto. Esto permite que la carne se caliente de forma más lenta y uniforme, lo que resulta en un producto final más tierno y jugoso.

– En la barbacoa evita usar gasolina, pastillas de encendido u otros combustibles, ya que arruinarán el sabor de la carne. Te recomendamos crear brasas con leñas. Puedes empezar con ramitas o incluso una piña seca para controlar el fuego. Si es necesario, usa un fuelle para avivar las llamas. Luego, espera a que se conviertan en brasas y en ese momento, tu barbacoa estará lista para disfrutar de unos deliciosos cortes.

– No eches la sal a la carne antes de ponerla en la barbacoa. Es preferible sazonar las carnes una vez estén casi cocinadas, apunto de sacarlas de la brasa o bien, una vez emplatadas. Así las carnes conservarán sus jugos y quedarán más sabrosas.

– Es fundamental dejar que todas las piezas estén a temperatura ambiente antes de cocinarlas. La temperatura de conservación de la carne es mucho más baja que la que necesita para comenzar a crear las reacciones químicas que van a darle el sabor, el olor y el aspecto que hacen de nuestras carnes algo tan especial.

– Tener un termómetro de carne puede ser una gran ayuda. Con el, vas a poder medir con precisión la temperatura interna de la carne. Asegurándote de que se cocine al nivel adecuado. Debes insertarlo en la parte más gruesa del corte sin tocar el hueso.

– No pinches la carne, ya que se crearán agujeros por los que se escaparán los jugos. Lo mejor es usar unas pinzas para no perforar la superficie exterior de la carne y darle la vuelta una sola vez, cuando se ha cocinado un lado para hacer el otro.

– Y por supuesto, es importante limpiar y engrasar las rejillas antes de ponerse a cocinar. Una parrilla sucia puede hacer que la carne se pegue. Utiliza un cepillo de parrilla para fregar las rejillas limpias y luego cúbrelas ligeramente con aceite, con una toalla de papel o un cepillo de silicona.

 

En El Cuco, tenemos los mejores productos para que este verano triunfes con tus parrilladas y barbacoas. ¡Llámanos!

985 200 324